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jueves, 1 de noviembre de 2012

Un comentario posible...



...de ser pensado acerca de la novela “La voz en off” de Nicolás Cerruti, editado por Letra Viva en Septiembre de 2012.
                                                                                                                  Por Silvia Lef


       “Todas las cosas del mundo son difíciles: no puede el hombre comprenderlas ni explicarlas con palabras. Nunca se harta el ojo de mirar, ni el oído de oír cosas nuevas”
(Kohelet/Eclesiastés Cap.I, versículo 8, cfr. Nicolás Cerruti en “La voz en off”, p.59)

      “Donde los sueños son muchos, son muchísimas las vanidades, y sin fin las palabras: pero tú teme a Dios” (Kohelet/Eclesiastés Capítulo 5, versículo 6, cfr. Op.cit. p.60)”

      “No hay hombre que viva siempre, ni que pueda presumir de esto. Con todo, hasta el perro que vive, vale siempre más que el mismo león ya muerto. Pero los vivos saben que han de morir y pueden disponerse; pero los muertos no saben ya nada, ni están en estado de merecer, y su memoria ha quedado sepultada en el olvido” (Kohelet/Eclesiastés Capítulo 9, versículos 4 y 5, cfr. Op.cit. p.61)


           Nuestro novelista entrecruza poéticamente el arte con el psicoanálisis. Varios analistas en danza. El escritor analista; el analista soñante; el analista soñado por el analista soñante; el analista al que el soñador consulta para saber cómo hacer con su synthome. Al menos, cuatro analistas en juego y un grupete de analizantes donde todo fluye y confluye: las fobias, el pánico, el miedo a la muerte, la angustia existencial. Una enfermedad diagnosticada que hace castración en el otro y reaparece, en cada cual, en cada quien, con su singularidad y a su modo. Enlaza el mundo interno y sus producciones más inverosímiles con la ética deontológica que regula el accionar de un otro analista, sujeto a las leyes del trípode ético, casi como un imperativo categórico, pero diferente del kantiano: “Obra de tal modo que tu máxima pueda ser para cada caso, singular. Uno por uno”. Lo universalizable será la ética de la praxis en el buen accionar del analista, conforme a su deber hacer: diligente y responsable. Sin jamás abandonar: tal vez soportado en un análisis personal, en una supervisión clínica y/o un análisis de control y en una lectura estudiada, metódica y sistemática, de la teoría psicopatológica. Bien decir y bien hacer en homofonía. Un analista sujeto sujetado a las reglas del objeto de su práctica. Transacciones de compromiso que anudan, toman, agarran, desgarran, atraviesan y hablan con la voz en off. Desde la pantalla y el semblante del analista, desde su mutismo fónico. Desde el cuerpo de cada quien y de cada cual de sus analizantes. Transferencia y contratransferencia en curso. Introyección y proyección. Identificación especular. Sueño. Chiste. Lapsus. Fallido. “Salvador de la Roca” escribe su “Lema” y arma su tentativa de curar a quien se paraliza en él y con él. ¿Existe la cura? ¿Qué cura? ¿Hay delirio restitutivo de la función del Nombre que no pudo ser inscripto simbólicamente en el aparato psíquico? ¿Es la alucinación otra forma de retorno desde afuera de lo que no llegó a marcar la Ley en el otro? ¿Rescatará el super héroe de la novela al objeto caído? ¿Podrá el registro simbólico de la castración pasar como Torah? ¿Es la ética analítica una ética del deseo de curar………en la y desde la figura paradigmática del analista? ¿Habrá un Mesías, al modo de un Salvador que rescate la castración como operatio en lo real? Y, ¿qué sucede con los nudos olímpicos: sueltan o atan? ¿Qué hay de cada quien, qué hay de cada cuál desde la estructura clínica? Así, la clínica tripartita freudiana: ¿está vigente? ¿Hay neurosis? ¿Hay psicosis? ¿Hay perversiones? ¿Hay sujetos atravesados por estas criaturas fantásticas aunque humanísimas que la pluma de este analista escritor, novelista en off dibujó? Cada página, cada episodio, cada Nombre, cada hombre entrañables……..
    Son tan pero tan endebles y a la vez tan pero tan resistentes e insistentes que contagian su entusiasmo por resolver el conflicto que los mancomuna solidariamente y conmueven por la intensidad afectiva de sus lazos: el furor curandis en “de la Roca”, la perplejidad y el sentido común, de “Lema”. Los enredos del analizante Kafka, los del I Ching, todos en causa común para rescatar al que se durmió, frente a la intolerabilidad del padecimiento de De la Roca. Desfile de sentimientos, emociones, pasiones agolpadas, entremezcladas, fusionadas en unos embrollos inimaginables aunque ciertos, con golpes de efecto certeros y duraderos. Con espejos lacanianos en experimentos, un otro analista ortodoxo que escande la sesión y que expulsa al otro. ¿A qué otro? Porque la novela enrolla y arrolla con esa perspectiva más sincrónica que diacrónica aunque esta vez Cronos parece devorarse a sus hijos de verdad. Pero con inexorable e insoslayable humor.
        ¿Sumarán todos esos otros para acceder a ese Gran Otro Inefable, inescrutable, enigmático? Con gran inteligencia, riqueza discursiva cada personaje hace su protagonismo aunque el inconsciente y su lógica parecieran desplegar esa otra escena inédita, novedosa, creativa, original. Seres hablados por sus deseos. Nombres que graban la falta. Redes significantes que van y vienen en búsqueda de su cadena emblemática.
En el texto: una lógica aristotélico-cartesiana que busca ser escrita y en sus antípodas, esotra lógica, la que reina. La de la condensación y la del desplazamiento, en la cual un tope realísimo hace de freno y también constituye. Atravesando los emblemas mistéricos y cifrados, viene danzando lo imaginario en la búsqueda de su fugitivo simbolismo: allí advienen las Profecías de Israel, de cuya fuente esencial advendrá la existencia del Salvador. ¿Qué Salvador? : “de la Roca”. ¿Salvador de quién y de qué? : “de la Roca”. ¿Qué emblematiza la Roca? ¿Cuál Roca? ¿Qué Roca? ¿Quién Roca? ¿Por qué “la Roca”? ¿No será un universal? ¿De qué nos habrá de rescatar? ¿De la utopía? ¿Será un mesianismo laico desde el psicoanálisis al modo de una utopía el que nos propone el autor? ¿Acaso nuestra profesión es imposible?
¿No será “ Salvador de la Roca” un símbolo de posibilidad? Y si así fuera, ¿el arte de curar ya no sería una mera tentativa? ¿Un Mesías laico, portador de una utopía donde la “cura analítica” tal vez se oriente en analogía con una Redención? ¿“Cura por la Palabra?”. ¿“Cura de Fe?”. “¿Fe en la Cura?”. “¿Fe en la Letra?”. “¿Letra de Ley?”. “¿Pacto de Letra?”. “¿Letra de Fe?”. ¿Es pensable que el simbolismo de Kohelet/Eclesiastés, la sabiduría del Rey Salomón, refuerce las pistas que buscan una salida ética frente a algo intolerable para el yo? ¿Es pensable que la Profecía de Yeschaiau/Isaías retorne en la búsqueda de una Gueulá/Redención para el sufrimiento de los protagonistas y la salida del Caos hacia el Génesis/Bereischit? ¿Es analogable la ética hebraica con la ética psicoanalítica? ¿Es pensable de La Roca, Salvador De la Roca como un Mesías laico? ¿Un analista de la utopía mesiánica? ¿Podrá Salvador de la Roca ser pensado sincrónicamente como un humanista de fe en el psicoanálisis? ¿Podrá curar? ¿Podrá curar(se)? ¿Serán las formaciones del inconsciente sus estrategias para la cura? ¿Será su lógica la condensación y el desplazamiento? ¿Es posible un retorno al Edén? ¿Será el Gan Eden el símbolo del objeto perdido? ¿Podrá hallar(se) la inmortalidad? ¿Podrá un ente del humus desarmar la castración y tornar(se) infinito? ¿Es imaginable un sujeto sujetado al Edén? ¿Existe el Edén o es una metáfora bíblica? ¿Salvador De la Roca es un emblema? ¿Mito del análisis? ¿Mesías del siglo XXI? ¿Laico y secularizado? ¿El Gan Eden es algo así de parecido al primer objeto de amor para el psicoanálisis? ¿Perdido? ¿Idílico? ¿Perfecto?¿Completo? ¿Divino? Ahora bien: de no haber existido la expulsión de ese lugar inexistente para el ente del humus, no habría nacido la utopía mesiánica ni tampoco la historiografía del Brit Milá. ¿No será que de la Roca nació también como paradigma, símbolo, enigma? Analista talmúdico para quien salvar una vida y rescatar un alma será como redimir al Universo. Y, ¿no será el lema de de la Roca, su Lema : la Voz en off………………………………………………?

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